CÍRCULOS Y FUEGOS – por Raúl Alonso

CÍRCULOS Y FUEGOS

CENTRO

Las mañanas están hechas para el engaño,
para este oscuro oficio de engañarnos.

Uno se despierta
como si el sol fuese
como si el sol hablara

y entonces creemos

que este día no va a doler en el mismo lugar
que las horas no van a caer
una sobre otra
como sangre lenta
en una herida abierta

en el medio del abdomen.

Los años pasan y, tarde o temprano, pesan.
Pero este día no formará parte de esos años
nos decimos con una sonrisa en el espejo;
de modo que ese día pasará, pero no pesará.
Por algunas horas nos sentimos aliviados
con la levedad de un mito
sí, creo que el sol es el que nos convence
y tan distintos caminamos por los adoquines
sintiendo la noche tan ausente y tan lejana
que no logramos entender cómo esos versos
que nos vaciaron el alma
pueden sobrevivir a nosotros / a nuestras arrugas /
a nuestros llantos.

El día nos obsequia una vida que parece nueva
un amor que nos aguarda hasta que la luz
se apaga despacio
y todo vuelve
al lugar donde guardamos
lo que no pudo ser.

♣♣♣

HOMBRES COMUNES

Tan de vez en cuando
te sube la eternidad a los huesos

/ cuando el cuerpo arde
y se abre como un relámpago
o cuando te eligen en la oficina
y subís un escalón hacia la nada /

la memoria
es un lápiz indócil
que dibuja lo que quiere
lo que duele
lo que falta

pero un día
el lápiz se te pierde

no está en la mesa
ni en los bolsillos del pasado

lo buscás
te rompés en la búsqueda
te trastornás en tu ceguera

y después
te olvidás

como una lluvia

ya no sabés
que sos un hombre cualquiera

los orgasmos
no son tuyos

los crea dios
en voz baja

y los ascensos

son papeles
respirando polvo.

♣♣♣

ESAS CALLES

Las calles que no conozco
se me ríen
bajito

en los bares
las mesas
se llenan de otros

el cielo se oscurece
y comienza una lluvia
que me salpica diferente.

Las esquinas que no recuerdo
me llevan
a otras esquinas que no recuerdo.

Si hasta la angustia atraviesa
mi garganta
pero no es mi congoja
de arena sorda
o de noches heladas.

Las calles que no conozco
tiemblan
en otro idioma

yo trato
de decirlas

traduzco
como puedo
cada lágrima
cada fuga

cada vez
que no soy.

♣♣♣

VIENTO

Por los rincones del olvido
andan
(andan todavía)
las casas / las calles
de mi niño  / yo  /

yo
que iba
fantasma mínimo
por los patios
rozando
no las paredes
sino lo que en ellas callaba

algo abría

algo abría el mundo
en este cuerpo
de luz poquita
de luz cayéndose

y tus libros abiertos
…………..——–../ decían /
abiertos para quedarse
creo  (no sé)
que las horas

…………………………….y
los pájaros suben
pero no suben

se deshacen de cielo
como quien pierde el nombre

así murieron las palabras
que no dijimos
……………………………..(no decir también es una forma
………………………………de caída)

y ese roce   / casi /
de dos almas que creyeron
todavía en el viento

(o en lo que el viento
abandona
cuando se va)

 ♣♣♣

MIRADAS

Te miro /
te miro una, otra vez /
y no alcanzo a huir de vos

de tu cielo rubio
que cae despacio
como si supiera mi nombre

ni de esa ausencia tuya
de caderas flacas

/ te miro /
con una ambición que duele
con una crueldad chiquita
que no sabe decirse

y dejo la soledad
ahí
temblando en tu esquina
como si no fuera mía

tus manchas en la cara buena
tu regalo de sonrisa perfecta

una música te anda
te camina
desde tu sur hasta tu norte tibio

y entonces yo
qué voy a hacer
sino seguirla

bailo un poco nomás

como quien vuelve
a estar vivo
como un jilguero
que se acuerda del aire

y lo dice despacio.

♣♣♣ 

RETRATO

Cerraré las ventanas,
contemplaré tu retrato,
/   el que se pierde / el que se diluye.

Las horas serán viento,
…………………………………tal vez solo una brisa,
para que no entres ni salgas

ni vuelvas a decirte en el aire.

Un susurro sin fin,
el cuerpo del destino
que huye hacia sí mismo.
La vida se aísla en su propio eco,
en su propia distancia.

Y el cielo,
sin prisa, sin promesa,
disuelve la ausencia
como quien no quiere

/ la luz cansada
de una vela
que no sabe apagarse./

♣♣♣

DESTINOS

Las mesas siguen en su sitio.
No han cambiado de lugar
porque el lugar no cambia.

Los cuadros, las botellas, las voces,
resisten                               / intactos /
como si resistir fuera
una manera de no estar.

El aire que respiro me resulta extraño
porque no coincide conmigo
ni conmigo coincide.

Como sombras en la tierra
regresan los vértigos,
las desiguales noches.

Corren brisas desde una calle
que no ha cambiado.

Las personas se entregan a sus destinos;
pero un destino no es una entrega,
es una forma de no salir de sí.
Me recuerdan a esas otras,
a las valientes,
a las que ya no están:
las que están fuera de toda presencia.

Es el regreso que tanto temía.
Hay algo de mí en este lugar,
algo que no consigo encontrar
porque quizá lo que falta
no está perdido
sino colocado en otro lado del ser.

♣♣♣

LLUVIA

Se derrumban los muros

a mi costado.

o no se derrumban
o ya estaban caídos
y no lo sabíamos.

Las huellas se consumen entre los libros
pero los libros
también se consumen
también arden en silencio.

Es el final de una vida
o de un camino
o de algo que insiste en no terminar
aunque termine.

Un texto
o una espera
o lo que queda entre ambos
cuando ya no se distinguen.

Maravillosa luna
atroz luna
luna que mira sin mirar
y vuelve a mirar,

que no explica
que no consuela
que no permanece.

Las noches más hostiles y secretas
son noches que se repiten
como si no supieran que ya ocurrieron
o como si dolieran otra vez.

El tiempo se agota
/ cada minuto en el desierto /
pero el desierto insiste
como si también recordara.

Un niño que llora
y el llanto no sabe dónde ponerse,
no sabe en quién caer

la lluvia que se pierde en el mar
la lluvia
la misma lluvia
que vuelve a perderse
sin haber arribado

y el mar
no recibe
no guarda
no responde

sólo sigue
sólo sigue
sólo sigue.

 

♣♣♣

PÉRDIDA

Así como las hojas de un árbol viejo,
buenas son, hojas niñas del otoño frío
que salpican tu rostro de mármol blanco.

Como el aire cansado se derrama,
imagina borrascas de sí mismo.
Las hojas no caen, se desentienden.

Así como gotas de una lluvia tibia,
deben ser así las palabras no dichas.

Las palabras no dichas no son silencio,
son otra forma del intento.

Aquellas que aguardaron mejor tiempo,
las que no supe guiar hasta tu vientre.
Las que son de mí, lastimosamente
de mí, para una eternidad altiva.

De mí queda una insistencia.
No una voz.

Palabras niñas, cansadas,
que imaginan
ser llanto mientras me dicen
sin decirme.

Palabras que ya han bregado por morir resecas
mientras el ruido intolerable del silencio las sepulta.
Me ha parecido oír tu silencio tras las sombras
de un pobre cristal grisáceo y roto
que ha estallado a mis pies
un par de siglos antes de mi muerte.
Familias de temblores arreciaron por la tarde.

Humano soy, me dije,
como humano también eres,
como tantos otros, como todos.

Y redobla la tormenta de deseo despiadado.
El patio rojizo e infinito se desdobla
y me permite ver los círculos concéntricos
que me llevarán hacia ti.
Es una hipótesis dentro de la percepción.

El deseo no avanza.
Se repite en círculos
hasta parecer destino.

También truena el silencio, porque el silencio
forma parte de mi historia.
Eres el paraíso, eres mi acera,
eres mi ventana al mundo,
mi absurdo universo de niñez valiente.

Late la contingencia de la pérdida,
más no el designio.
Eres el alba que prolonga el infinito.

♦♦♦

Raúl Alonso nació en Mar del Plata (Buenos Aires, Argentina) en 1963.  Actualmente reside en Granada, España.  Es escritor, músico y cantante.  En 2017 publica su libro de poesía URBANO y en 2018 edita LO AMARGO POR MIEL, ambos en GOGOL EDICIONES (Buenos Aires, Argentina)  En 2020 publica el libro de cuentos ALÉTHEIA (AZUL FRANCIA EDICIONES, Buenos Aires, Argentina)  En 2021 edita NO HABRA CESADO EL RITO (ALIAR EDICIONES, España) y NADIE SABE RESPONDER (ILIADA EDICIONES, Berlín, Alemania)  En 2023 publica su último trabajo BUENOS AIRES, EL AYER Y EL UNIVERSO (AVERSO POESIA, Granada, España)